…cuando dieron luz verde a semejante mierda de película? Sí, amiguitos, estoy hablando de… CATWOMAN.
Por fin he tenido el disgusto de sufrir en mis “cannes” esta bazofia de película. Es justo uno de los varios ejemplos de cómo NO se debe hacer una película basada en un comic de superhéroes.
Para empezar, se coge el nombre de un personaje existente y, como no se nos ocurre nada que hacer con el personaje original _claro, como que Selina no da para una magnífica película mezcla de serie negra y superhéroes_, pues nos inventamos un nuevo personaje, completamente estúpido, con unos orígenes sobrenaturales detrás aún más estúpidos, contratamos a una tía buena _y la Halle Berry está MUY BUENA_, contratamos a otra tía buena para hacer de mala, con unos poderes también de lo más estúpidos y ale, a hacer una película de efectos especiales “pa” los tontos.
Aún me sorprende más el hecho de que alguien que hizo una joyita del fantástico como “Vidocq” sea capaz de perpetrar semejante bodrio. Su forma de dirigir aquí es completamente frenética, no para de cambiar el plano ni siquiera en las conversaciones entre personajes. Es decir, funciona en un eterno plano-contraplano. Ejemplo:
Plano de Halle: Hola, soy Patience.
Plano de Benjamin Bratt: Encantado. ¿Le gustaría quedar el viernes a cenar?
Plano de Halle: Bueno, no se…
Plano de Bratt: Venga, no se arrepentirá.
Plano de Halle: Vale, de acuerdo.
Y así cualquier conversación, llegando a marear de tanto mover la cámara.
Para colmo, el argumento es de lo peor: la mala, malísima de Sharon Stone quiere ganar “millonás” vendiendo un cosmético que destroza la cara de quien lo usa pasado un tiempo, puesto que las que lo usan deben comprar siempre el producto para no quedar hechas unos zorros. Nuestra amiga que se entera del tema, es asesinada por los malos. Pero he aquí que llega un gatito y la resucita, dándole las características de un felino, y convirtiéndole en parte de la estirpe de las mujeres-gato que ha habido a lo largo de la historia. Y ella, ni corta ni perezosa, se hace un horrendo disfraz de superheroína _más propio de un club sado-maso, la verdad_ con látigo incluído, y se decica a hacer el bien por ahí, con algún que otro pequeño desliz cleptómano, y a vengarse de la Sharon, que para más inri, ha desarrollado debido a los cosméticos, una piel superdura que ni la Cosa, oye.
En fin, una película mala, mala, pero mala, con unos efectos especiales aún peores y un argumento que haría sonrojar al peor guionista de comics. Lo único salvable de semejante engendro, es ver a Halle Berry ligerita de ropa y moviéndose como una gata en celo. ¡Ñam! Por supuesto, la película debe estar entre esas joyitas como Daredevil, Punisher o Elektra y es el mayor exponente de una mala adaptación al cine de un personaje superheroico. Para que luego pongais a caer de un burro a Spider-Man 3 que, comparada con ésta, es una obra maestra del cine, por Dios.
Y hasta aquí mi opinión del peor bodrio superheroico de la historia. ¡Ale, a disfrutar! Arácnidos saludos.












































